Migración: Más que un problema, una oportunidad

De acuerdo con la Real Academia Española (RAE), la migración es el “desplazamiento de una persona o de un grupo de personas” a través de una frontera internacional o dentro del territorio de un mismo Estado. Y son estas entidades como Estados o Gobiernos las que gestionan políticas públicas para atender este fenómeno que experimenta la sociedad.

Sobre esto, se conversó en uno de los foros llevados adelante por Vikua en su evento “Semana de la Ciudad Sostenible e Inteligente” en conmemoración al día mundial de la ciudad (31 de octubre). Allí, estuvieron presentes las opiniones de expertos en la materia y con una visión multidisciplinaria, desde politólogos hasta arquitectos. Si deseas disfrutar de esa conversación, puedes seguir el siguiente enlace: 

 

La discusión sobre el tema migratorio es uno de los debates más vigentes a nivel mundial, en especial como consecuencia de la crisis de refugiados obligados a salir de sus territorios motivados por el resguardo de sus vidas ante la insatisfacción de necesidades básicas, o inclusive por conflictos armados generados por disputas políticas y/o económicas. Estas olas de migraciones pueden ser aprovechadas por los Estados y Gobiernos Locales para lograr una integración de la población “de llegada” con la población que “recibe” y así generar distintos beneficios, o, por el contrario, puede convertirse en un obstáculo para el buen desenvolvimiento de los ciudadanos si no se toman las políticas más acertadas.

Beneficios de la migración para los países destino:

  • Fuerza laboral: Desde un punto de vista económico, la fuerza laboral representa de los mayores beneficios que se pueden obtener de la migración. Uno de los ejemplos más recientes es el caso de los migrantes venezolanos. Específicamente en Perú se llevó a cabo una investigación en donde se estima que “el 43,1% de los migrantes se encuentra entre los 20 y 29 años, y el 28.8%, entre los 30 a 39 años. Respecto al porcentaje de niños/as y adolescentes, las personas venezolanas entre los 0 a 19 representan el 12% del total”.
  • Dinamismo en la economía: El aumento en el consumo, como consecuencia de esta nueva fuerza laboral, puede generar un impulso a la actividad productiva de la ciudad y país, logrando un aumento en la demanda agregada y por lo tanto mayores ventas para las empresas privadas.
  • Impuestos: Estas mayores ventas terminarán incrementando los recursos impositivos de los Gobiernos, dándoles mayor espacio de maniobra para establecer políticas públicas. Además, si se logra captar esta masiva fuerza laboral, e incluirla dentro del sector formal de la economía, el Estado puede percibir más recursos, mediante impuestos sobre la renta, para el uso de sus políticas públicas.
  • Ahorro de costos en formación: Este es un atributo complicado de medir, pero definitivamente es un activo intangible que puede recibir el país destino de la población migrante. El capital humano con capacidades profesionales es uno de los tantos atributos que puede aportar la migración a estos países.
  • Heterogeneidad cultural: No es el aspecto que más llame la atención a un político o gobernante, pero definitivamente es de lo más atractivo que pueden experimentar los ciudadanos. Platos tradicionales, formas de vestimenta, y en casos más complejos hasta distintas formas de pensar para abordar problemas.

De acuerdo con investigaciones realizadas por Neida Colmenares, quien es Politólogo, Doctora en Gobierno y Administración Pública, Magíster en Políticas Públicas y Magíster en Políticas Sociales y Gestión Local y residente en Chile, establece que “los migrantes de distintos países aportan más de 4 mil millones de dólares al PIB de Chile”. Esta contribución al dinamismo de la económica puede estar impulsado por gasto de consumo, pago de impuestos que posteriormente se transformaran en políticas económicas expansivas, incremento de la cartera crediticias por parte del sistema financiero, entre tantas otras variables. 

Adicionalmente, en el foro realizado por Vikua, la Politóloga consideró que es necesario luchar por una idea en donde abandonemos los mitos y la desinformación sobre la migración. En sus palabras. “La migración es un derecho y hay que recibirla positivamente. La diversidad es bonita. Es algo que puede ser muy productivo si es bien canalizado”.

Además de la experta Neida Colmenares, en el foro-chat también estuvieron presentes Stefan Gzyl y Juan Andres Rondon. Stefan es Arquitecto, Magíster en Diseño de la Universidad de Harvard. Por su parte, Juan Andrés es Consultor en Transporte Urbano Autónomo, con más de 30 años de experiencia  en gerencia y tecnología, y con amplia experiencia en temas de ciudad, como transporte público urbano, educación y seguridad vial. 

Desde el punto de vista del arquitecto, la migración “es un proceso relacional que vincula países, ciudades y comunidades. Estas relaciones no son lineales, sino que implican un intercambio constante de ideas, conocimiento e información”. Destaca como el proceso puede convertirse en un compartir complejo de datos  e ideas que pueden terminar siendo de beneficio tanto para la población que recibe como para la población que llega. 

El arquitecto, quien se encuentra en Holanda realizando una investigación doctoral afiliado al grupo Borders and Territories, en la Facultad de Arquitectura de TU Delft, sobre el impacto de la emigración en las dinámicas y espacios de la ciudad de Caracas, termina su colaboración en el foro-chat con una reflexión muy clara:  “El “vacío” que se produce en las ciudades de salidas no es solo por la migración, sino que es un “vacío” con una dimensión institucional como lo son la inestabilidad política y económica. Esto genera un espacio de ambigüedad que muchas veces se convierte en una oportunidad de actuación”. Es decir, la migración no sólo representa una oportunidad de actuación para la ciudad destino, sino también para la ciudad de salida.

La visión y el enfoque de estos profesionales sobre las ventajas y oportunidades que generan estos fenómenos migratorios, es una perspectiva que sin duda alguna debe ser tomada en cuenta por quienes hoy toman decisiones en los Gobiernos, ya sean nacionales o locales. De acuerdo con Juan Andrés, “La desconexión entre las políticas locales y las políticas nacionales es algo que debe cambiar. Los servicios públicos se pueden mejorar con una visión de integración”. Es por eso que las políticas públicas y decisiones en materia de migración deben ser consultadas y alineadas entre los distintos niveles de acción de gobierno.

Entonces, el fenómeno migratorio presenta dificultades y retos para los hacedores de políticas públicas y para los ciudadanos, pero también representa inconmensurables beneficios económicos y culturales para todos los involucrados en estos procesos. Sólo es necesario abordarlo con una visión adecuada e integrada y olvidar el paradigma de ver la migración como un problema para nuestras sociedades.  

 Estudio sobre el perfil socioeconómico de la población venezolana y sus comunidades de acogida: una mirada hacia la inclusión. Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF). 2019

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